La piel está formada por células, fibras y matriz extracelular. Con el paso de los años, hay una disminución del número de estas células, de las fibras de colágeno y elastina, y alteraciones importantes de la matriz. Todos estos cambios se traducen en una piel deshidratada con la consecuencia de pérdida de turgencia, una piel más delgada y laxa con la aparición de arrugas, y en una menor capacidad de renovarse y de reparación.
Los factores de crecimiento (F.C.), son pequeños fragmentos de proteínas biológicamente activos, que pertenecen al grupo de las citoquinas. Son mediadores biológicos que regulan las funciones de regeneración - reparación tisular por tanto aceleran la remodelación de la piel, mejoran su textura, la consistencia, la vascularización, restaurando su vitalidad.
+/- info
Hasta hace poco los factores de crecimiento se obtenian en el laboratorio por ingeniería genética de cultivos de células epidérmicas. Actualmente se obtienen de la propia sangre del paciente. Se realiza una extracción de sangre como en una analítica normal, es centrifuga y se separa el concentrado de plaquetas o plasma rico en plaquetas (PRP). En treinta minutos podemos disponer de factores de crecimiento del propio paciente, con una técnica estéril.
El tratamiento con los factores de crecimiento, se hace en dos sesiones anuales, una si es trata de un paciente joven, en tan solo una hora de consulta y sin problemas de alergias ya que son plaquetas del propio paciente. Si fuera necesario diez o quince días antes, se hará una exfoliación o dermoabrasión superficial de la piel y la preparamos cosméticamente. Haremos una mesoterapia facial previa con medicamentos homeopáticos para aumentar la acción de los factores de crecimiento cuando las inyectamos. Al mes de haberlos inyectado, podemos aumentar su efectividad activándolos con calor.
Otras secciones que te pueden interesar: